El Estado al que aspiramos

Rechazamos el laicismo, ese pensamiento hostil y de indiferencia hacia la religión, la fe y el cristianismo.

Considerando que la mayoría de los costarricenses creemos en Dios y compartimos principios y valores fundamentales que nacen del cristianismo, en el PRC rechazamos la conformación de un Estado Ateo o un Estado Laicista.

Creemos que no se pueden negar las raíces cristianas en el Estado y la forma de vida de los costarricenses, y que no se deben sacar esas raíces, ni lo debemos fomentar, ni lo debemos permitir.

Desde esa perspectiva, promovemos que el Estado costarricense no debería asumir posiciones religiosas oficiales, en virtud del respeto del pluralismo de ideas que hacen posible la convivencia pacífica y democrática.

Pero se debe procurar el reconocimiento para que toda persona en el país tenga derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, tanto en público como en privado, en forma individual o en grupos, y que a nadie se le discrimine o persiga por ejercer la libertad de pensamiento, de conciencia o de religión.