La base para del desarrollo social de un país es la familia. Sin estereotipos, ni alteraciones, la familia debe ser enriquecida para formar personas – hombres y mujeres – con principios y valores integrales para renovar una Costa Rica mejor.

Como defensores de la familia debemos tomar acciones como estudiar, conocer y comprender mejor los cambios que han experimentado las familias en las últimas décadas. Y promover el respeto, el bienestar, la felicidad y la cultura de la paz en todos los hogares.

Fortalecer una adecuada comprensión de la maternidad y de la paternidad. Promover el encuentro y el diálogo intergeneracional, así como la inclusión y la integración plena de las personas mayores en los ámbitos familiar y social.

Impulsar la conciliación de la vida laboral y la vida familiar. Apoyar a las familias más vulnerables, es decir aquellas que se encuentran en situación de pobreza, los hogares monoparentales, numerosos, a cargo de alguna persona con discapacidad y las familias de migrantes.

Promover vínculos conyugales y familiares seguros, estables, sólidos, saludables, funcionales y sostenibles que posibiliten el bienestar de los miembros que los componen y el bien común de la sociedad.